James Lovelock y Daisyworld, la teoría de las margaritas
(Paola Utreras) Mucho se habla por estos días de cuánto afecta al planeta nuestro paso por él, cuánto somos capaces de transformar nosotros el clima y el equilibrio general de nuestro hogar. Esta discusión ya se conocía a fines de los años 60, cuando el científico James Lovelock desarrolló y publicó su idea de que el planeta tierra se comporta como un ser vivo integrado y capaz de autorregularse, manteniendo condiciones óptimas para sustentar la vida. Para explicar esta hipótesis, Lovelock y Andrew Watson desarrollaron una simulación computacional conocida como Daisyworld, el mundo de margaritas, donde un planeta habitado sólo por margaritas blancas y negras orbita en torno a un sol. Ambas especies se reproducen muy bien a la misma temperatura, cuando ésta es baja, predominan las margaritas negras que absorben y mantienen la temperatura de ellas y del planeta. Cuando la temperatura del sol aumenta, las margaritas blancas proliferan. Si sube más de lo necesario, la población de margaritas blancas hacen que más rayos solares se reflejen y con ello no se eleve la temperatura en el planeta, manteniendo una estable. El experimento se hizo cada vez más eficiente al introducir mayor variedad de especies en el planeta, lo que reflejó la importancia de la biodiversidad. Más allá de esta simulación, en nuestro planeta las algas costeras se multiplican al aumentar la temperatura del océano. Lovelock descubrió que estas algas liberan dimetil sulfuro (DMS) a la atmósfera, componente que estimula la formacion de nubes, lo que aumenta el albedo y el consiguiente enfriamiento del planeta con lo que se mantendria el equilibrio en la temperatura de la tierra. Con este modelo y con ejemplos reales como el del DMS, Lovelock trató de demostrar que los seres vivos no son independientes, sino que miembros de una entidad integrada que modifica su entorno para crear equilibrios óptimos con el fin de poder desarrollarse mejor. Lamentablemente esta teoría ha sido muy poco desarrolla y estudiada debido al escaso financiamiento que ha encontrado.

Todo esta vinculado y somos parte del todo. Sin duda ésta y otras maneras de explicarlo, son validas y necesarias para entender definitivamente que somos parte de esta cadena llamada vida. Gracias por el artículo.
SI OPINO QUE LA TIERRA ES UN SER QUE SE REGULA O COMPORTA COMO UN SER VIVO , LOS RIOS, SON SU SANGRE Y MAR SUS LAGRIMAS ..LOS VOLCANES SUS PIES ES TODA ELLA LA QUE SE CUIDA, SOMOS NOSOTROS LOS QUE VIVIMOS EN ELLA ESTA ES NUSESTRA Y UNICA CASA POR FAVOR CUIDEMOLAS …PORQUE UN DIA SI VA SER DEMACIADO TARDE..
Muy acertado el artículo sobre las teorías del Dr. James Lovelock; para que muy especialmente los políticos y los “tomadores de decisiones” comprendan la magnitud de la importancia de la “diosa tierra”; el cambio climático no es otra cosa que la venganza de la “diosa tierra”, por el mal comportamiento de sus hijos; los artículos científicos de Lovelock incluyen información altamente confiable de la prospección de los efectos del cambio climático. Sería muy interesante difundir por este medio literatura de las dos hipótesis de Lovelock; GAIA I, y GAIA II.
Saludos.