Posición de Bolivia frente a los mercados de carbono
(Los Tiempos - Bolivia) La posición de Bolivia frente a los mercados de carbono es clara. El país se niega a ingresar en un mecanismo que ponga en venta los créditos de carbono por considerar que este sistema abre una brecha aún más profunda entre los países pobres y los ricos. En esta entrevista desde la COP 15 en Copenhague, el embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas, Pablo Solón, explica la postura boliviana y cuál es la fortaleza que se tiene para defenderla.¡OH!: ¿A qué se refieren con la propuesta de una integración entre humanidad y naturaleza?
Para nosotros, los problemas del cambio climático se han producido porque se ha roto el equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza, la actividad humana ha sobrepasado la capacidad del planeta de reabsorber los gases de efecto invernadero.
Este problema va a tener increíbles consecuencias, islas que van a quedar inundadas, países con glaciares desaparecidos, lagos que se van a secar, el África que se puede ver cocinada por un incremento superior a los cuatro grados centígrados…
¿Qué hacer frente a esto? Nosotros decimos que se tiene que establecer una relación de equilibrio entre la parte y el todo, porque los seres humanos somos parte de un sistema más grande, que está compuesto de aspectos físicos, químicos y el ser humano tiene que reconocer que tiene una terrible responsabilidad en lograr que este equilibrio se restablezca.
Para lograr esto, es que nosotros decimos que se tiene que reconocer que no sólo los seres humanos tenemos derechos, sino que también tiene derechos nuestra Madre Tierra, la naturaleza. Y que la actividad humana tiene un límite, que es cuando se empieza a afectar los derechos de la naturaleza, estamos viviendo una situación similar a la que se vivía en la época de la esclavitud, donde había una parte de la humanidad que no reconocía que los seres humanos tienen los mismos derechos.
Hoy en casi la mayor parte del mundo, hemos ganado la batalla a la esclavitud, y reconocemos que todos somos iguales, ahora tenemos que ganar la batalla de que la naturaleza tiene derechos.
¡OH!: ¿Cómo funciona el reclamo de la deuda histórica ecológica?
Para nosotros la deuda climática existe porque quienes provocaron el 75% de los gases de efecto invernadero son los países desarrollados, y eso está demostrado científicamente. Entonces, si este problema lo crearon ellos, lo correcto es que quienes paguen esa deuda sean ellos y no nosotros, porque lo que está ocurriendo ahora es que países en desarrollo tienen que desviar recursos que deberían ir para resolver problemas de pobreza, salud o educación, a atender problemas de desastres naturales que nosotros no hemos provocado.
Tiene que haber una transferencia de recursos sustantiva para esto y tiene que haber también una reducción importante de gases efecto invernadero por parte de los países desarrollados porque la atmósfera es como una torta, y si el 20% de la población se come tres cuartas partes de la torta, ¿cuánto le queda al resto?, apenas un cuarto, y lo mismo pasa con la atmósfera. Esto tiene la implicancia de que los países donde está el 80% de la población, no pueden desarrollarse porque todo desarrollo implica cierto grado de contaminación y la atmósfera ya está saturada. Los países desarrollados tienen que hacer reducciones de emisiones más drásticas para que haya espacio para los países más pobres, si no se va a generar un conflicto muy grande, que se da sobre todo porque las cifras que ponen los países desarrollados respecto a la reducción de gases de efecto invernadero, no dan el espacio necesario para los demás países.
¡OH!: Científicamente, ¿puede medirse esa deuda?
La deuda tiene dos componentes, uno es de dinero y el otro de espacio atmosférico, porque con sólo dinero no se arregla el problema. Hay muchos estudios que dicen que en el tema del dinero, el pago debería estar entre el 6% del PIB de los países desarrollados y hasta incluso el 10%, que será el costo de lo que significará atender los problemas de los países en desarrollo, pero la cifra que se ha puesto sobre la mesa es de apenas 10 billones de dólares, que es muy poco si lo comparamos con lo que se ha destinado a salvar la crisis de Wall Street, la guerra en Irak, etc., por lo que nosotros les pedimos ser serios.
Toca hablar de cifras que realmente guarden relación con el impacto que ya se está generando y que todos dicen que se agudizará más.
¡OH!: Sin embargo, eso no mide la deuda y ese puede ser un argumento que esgriman los países desarrollados…
Está calculado, tenemos diferentes estudios de científicos que dicen cuánto hay que bajar en la atmósfera y resulta que es a menos de las 350 partes por millón. Los países desarrollados tienen que reducir emisiones por arriba del 250%, no solamente tienen que reducir totalmente lo que emiten, sino que tienen que capturar carbono para que los países en desarrollo puedan tener espacio. Y en términos de lo que es la deuda, tenemos diferentes estudios e informes, que dicen que esta deuda debería estar en el rango del 5 a 6% del PIB para empezar, porque si se pone más grave puede ser más.
¡OH!: ¿Cuáles son las condiciones en las que negocia Bolivia en la COP 15 y en otros ámbitos?
Yo diría que hay países que lo hacen con los mismos términos, otros con diferentes, pero en el marco del G77 en conjunto, todos ellos están de acuerdo en que 10 billones es muy poco.
¡OH!: ¿Qué sucede respecto a REDD (Reducción de emisiones por deforestación y degradación)?
Una cosa es REDD como que los países que tenemos bosques debemos ser compensados porque estamos haciendo un gran aporte con nuestros bosques a la captura de carbono, lo cual es correcto, aunque actualmente en ese sistema, hay ayuda para el que tala los bosques y luego los repone, pero no hay para el que protege y conserva los bosques. No estamos de acuerdo cuando REDD es utilizado en un mercado de carbono donde se van a empezar a vender certificados por el mundo de forma tal que unos reciban un pago.
Nosotros le decimos no a esto porque lo que vamos a crear es una burbuja financiera sin resolver nada. Tiene que haber reconocimiento para países como Bolivia que contribuyen enormemente a la captura de carbono y a los que hasta ahora no les han pagado ni un centavo, pero no a través del mecanismo del mercado. Los países desarrollados tienen que poner impuestos a sus grandes emisores, a una serie de actividades que contaminan la atmósfera, etc., y de ahí obtener recursos para dar a los países que estamos protegiendo los bosques, sin forzarnos a entrar en una lógica de mercado.
¡OH!: ¿Es indigna la libertad de empresa?
La libre empresa es digna en tanto no dañe los derechos de los trabajadores, las comunidades o la naturaleza, es decir, nosotros no estamos en contra de procesos de industrialización o de las empresas, tienen que haberlos, pero tienen que desarrollarse con ciertos límites que son los de la responsabilidad hacia la humanidad y hacia nuestro propio planeta.
¡OH!: ¿Cuál es la fuerza de Bolivia dentro de las negociaciones?
Nosotros como Bolivia, a pesar de ser un país pequeño, tenemos una defensa constante y sistemática de nuestras posiciones, y en casi todas las mesas de negociación hay un espacio para que Bolivia las defienda. En esto el G77 tiene un gran reconocimiento hacia el país, así también como los países desarrollados. Tenemos que mantener unido al G77 porque si se divide esto puede terminar en un desastre muy grande, y tenemos que poder articular con la sociedad de los países en desarrollo para que realmente haya una presión suficiente como para tener un resultado que sea justo y equitativo en función de los países más pobres.
¡OH!: ¿Qué sucederá si el G77 se adscribe a REDD?
Dentro del G77 hemos mantenido una posición. Hasta ahora en el tema de mercados de carbono nuevos, no hay un acuerdo, todos reconocen que se pusieron los mercados de carbono en el anterior sistema de mecanismo de desarrollo limpio, pero por ejemplo en REDD no hay acuerdo para que siga.
Tenemos el apoyo de muchos dentro del marco del G77. Si se adscribe, nosotros pelearemos para que no sea así, pero si así fuera, vamos a crear otro mecanismo. A nosotros no nos pueden imponer, la regla es el consenso y seremos pequeños, pero no hay consenso si uno dice no estar de acuerdo, y no somos sólo uno, somos varios, así que tendremos que encontrar un mecanismo que tome en cuenta nuestra posición y si los otros quieren manejarse así, que lo hagan, pero a nosotros no nos pueden imponer un mecanismo con el que no estamos de acuerdo.
